lunes, 30 de agosto de 2010

Capítulo 5

Aún no la conocía, pero estaba seguro de que tenía un gran corazón. No había pensado sólo en sus intereses, sino en mi propio bienestar. Nunca me había pasado algo igual. Estaba acostumbrado a que las chicas me trataran como a un muñeco, únicamente intentando tocarme o conseguir un autógrafo o foto mía. Con tantos gritos no podía pensar. Por eso con esta chica me sentí normal, sin fama y sin poses. Sin tener que explicar que yo no era como Edward Cullen. Realmente era un alivio.

- ¡Robert! -me llamaron por detrás.

Al girarme vi a mi amigo Tom dirigiéndose hacia mí.

- ¿Qué pasa? Creía haberte visto dentro.

- Y estaba, pero he salido fuera para... fumarme un cigarro.

Él reparó en la chica detrás de mí y sonrió.

- Y, para fumar, ¿no?

A él no le podía engañar...

(Patty)

Un chico, aparentemente amigo de Robert, se acercó a mí y me tendió la mano.

- Tom Sturridge. Encantado de conocerte.

Yo sonreí y le estreché la mano.

- Patricia, o Patty, como quieras.

- Un nombre muy bonito.

- Gracias.

- Oye, ¿quieres pasar dentro? Robert y yo estamos con unos amigos...

- Bueno... -respondí, tímidamente.

Los tres entramos en el local. Allí me presentaron a sus amigos y me senté en el único sitio que quedaba libre: al lado de Rob. "¿Rob? ¿Y esas confianzas, Patty?", pensé.

- Robert -dijo Tom-. ¿Te has dado cuenta? Se llama como tu perrita.

Él sonrió, mostrándome sus maravillosos dientes blancos.

- Cierto.

- Yo también tengo una perra que se llama Patty. Me la regalaron el día de mi cumpleaños, de ahí el nombre -dije.

- ¿También tienes mascotas? -preguntó, interesado.

- Ajá. Dos perritas. La otra se llama Gala.

Él se quedó pensativo durante unos segundos, que yo aproveché para comerméle con la mirada (disimuladamente, qué os creéis). Luego alzó una ceja y me miró.

- ¿La musa de Dalí?

Yo sonreí.

- Sí, veo que te informaste para Little Ashes.

Él me devolvió la sonrisa.

- La verdad es que echaba de menos Inglaterra... -dije, sin pensar.

- Ah, pero ¿no eres de aquí? -preguntó, extrañado.

Sin querer habíamos empezado una conversación nosotros solos, pero a los demás no pareció importarles. Ellos hacían bromas y se reían, y yo sólo pensaba en los ojos azules y los labios que tenía delante de mí.

- No, soy de España.

Seguimos hablando de mi vida y de la suya, y cuando miré el reloj la tristeza se apoderó de mí.

- Perdonad, pero me tengo que ir -dije, levantándome.

Robert también se levantó.

- ¿Ya? -se le escapó.

Yo le miré, extrañada por su reacción. Él se sonrojó y agachó la mirada. Estaba adorable. Era extraño verle así, acostumbrada a como estaba a verle en el papel de Edward. Él era todo lo contrario. Se veía que era tímido y un poquito inseguro, pero tenía un sentido del humor increíble. Le sonreí, intentado que se sintiera mejor.

- Mañana tengo una prueba para modelar para una firma de ropa, así que tengo que acostarme temprano.

- ¿Vas andando?

Asentí con la cabeza.

- Te acompaño -dijo él.

Nos despedimos y salimos a la fría noche inglesa...

3 comentarios:

  1. hmmm que buena pinta, gracias por subir capi nuevo, te echaba de menos.
    Besossss

    pd: no tardes mucho en subir el proximo porfi ;)

    ResponderEliminar
  2. Ainxxxxxxx, todo un caballero me encanta <3
    Espero el proximo capi :P

    Besos

    ResponderEliminar
  3. siento haber tardado tanto, pero es que estoy pasando un mal momento personal y ultimamente no he tenido ganas de nada

    me alegro que os guste

    nani, no tardare mucho en subir el siguiente, prometido ;)

    ResponderEliminar